Todo estaba oscuro, frío e inhóspito.
Ya llevaba más de una hora caminando, más o menos, dado que el tiempo no era igual en aquel sitio. ¿Cómo se sentía? Era una sensación extraña, debería tener miedo, pero no era así, no sentía frío, sino, más bien, un vacío inexistente. Sentía que ya no sabía quién era, intentaba recordar mas no era capaz, las piernas le dolían y sabía que no resistiría mucho más hasta que cayera, cuando, una fugaz imagen cruzó por su ofuscada mente. Su familia, años atrás, antes del fatídico día de la desaparición de su madre.
La rabia la invadió, al mismo tiempo que la tristeza, y continuó...
Siguió caminando hacia la nada, la nada, la nada...
***
Espero que este trozo haya resultado interesante, y, hay que decirlo, en mi libreta parecía mucho más grande. En fin, este capítulo lo tengo casi acabado, pero... voy a ser mala... ¡tendréis que esperar un día para la segunda parte!
No hay comentarios:
Publicar un comentario