martes, 17 de abril de 2012

2º capítulo 3ª parte

Intentó  concentrarse, pero no podía, no era capaz.
Ya en el autobús, tan alegre y vivaracha normalmente, no había pronunciado palabra. Solo una triste sonrisa a Adrián, el simpático chico por el que Claudia suspiraba. Aun así, no mostró el afecto que destellaba normalmente, por lo que el chico se preocupó.
Al bajar del autobús, la agarró de la mano, y, girándola con fuerza y delicadeza, le pidió una explicación...

Claudia seguía con la mirada vacía, sin emociones, sus ojos sin vida eran un abismo de tristeza, no desprendían la mirada de antaño.
Adrián, con elegancia y ligereza, hizo que la mirara, levantándole suavemente el mentón.
Lo que el chico vio entonces, lo aterrorizó.
Saltándose por alto el hecho de que, Claudia se ponía roja cuando el chico la tocaba y que siempre escondía su mirada hacia él, la chica estaba diferente.
Su mirada, completamente apagada y sin luz, miró de forma inhumana a Adrián, como si estuviera viendo a través de él.
El chico estuvo a punto de tambalearse, pero se mantuvo firme, Claudia le inspiraba un profundo pánico irraacional, a la vez que un cariño infinito.
Cuando la situación no podía estar más tensa, Claudia parpadeó, y ya no fue capaz de reabrir los ojos.
Simplemente, con la elegancia de un felino y la delicadeza de una mariposa, se desplomó. Esa mirada inerte y muerta se fue, dejando solamnete una chica asustada y confusa.
Simplemente, había bordeado a la muerte.

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